1999, comienzo de "la malharro", acostumbrada a lo que era era el ambiente universitario como único referente post-secundario entrar en ésta escuela fue totalmente descontracturante...el lugar físico (todas las paredes de la entrada pintada a baldasos por un "gran" artista expresionista); la gente ( de todas las edades y estilos, nuevas amigas como Luciana Dolores y Guille); los profesores (cada uno en su delirio, ...estaba buenísimo!!
Pasé de leer a producir, a hacer...
Vivía sola en otro nuevo "cuadradito" de la calle córdoba entre luro y san martín, conviviendo con una foto enorme del maestro zen Tibaut que me indicaba con su gesto de no-gesto que tenía que meditar (eso, obvio, es lo que yo le leía en su cara que era siempre la misma y todos los días me decía para mí algo diferente)
Los primeros trabajos de la escuela están teñidos de todas estos tejes y manejes.....
Desde el principio entendí que el arte era un lugar donde yo podía hacer mis catarsis y también elaborar quien era y que me iba pasando,
por lo que me incliné rápidamente al expresionismo, al gesto, al color y a la mancha.
el poema que recuerdo de ésta época, con el que me identifiqué y mi reflejé es de Juan Gelman
andas entre la furia y la tristeza que tiene la furia
entre la palabra y lo que ella no puede decir
la palabra desnuda para que nazcas vos
desnuda como vos






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